Lejos del Mundanal Ruido

Buenos días amorcetes!

Hoy voy a hablaros de mi escapada al campo, no se si alguna vez os hablé de que mis abuelos tienen una casita en una aldea (aldea pequeña de 20 personas tirando por lo alto).

Pues solo iba por allí los domingo una o dos horitas a verlos y en fiestas. Pero no iba nunca a pasar la noche o disfrutar de esa paz un día entero.

Así que cuando tuve una semana vacía, sin eventos ni trabajo decidí pasar allí los siete días.

Cuando llegué y me instalé, lo primero que hice fue irme por ahí de paseo, ver todo lo que tenía cuando era niña y como había cambiado.

Estaba todo bastante abandonado.

  • Una capilla que cuando era niña tenía un parque y mesas para hacer meriendas, ahora estaba todo oxidado y la hierba creciendo por encima de las mesas.
  • Un camino de tierra por el que paseaba hace años ya ni existía.
  • Una fuente que es llamada por los vecinos de la aldea  «Fuente de la Plata», pues era inaccesible la entrada. Una pena, porque era preciosa.
  • En general solo los propietarios cuidaban sus fincas y las zonas publicas estaban completamente irreconocibles.

No puedo culpar a los aldeanos, todos son gente mayor que tiene bastante trabajo cuidando de sus fincas y ganado como para cuidar también espacios públicos.

En mi opinión eso es labor del ayuntamiento, contratar a alguien que mantenga limpio (y con limpio no quiero decir de basura, que no hay, sino del abandono forestal) el espacio.

Bueno dejando ese tema aparte, pasar la semana allí fue una de las mejores cosas que hice en mucho tiempo.

  • Disfrutar del silencio, sin el ruido del tráfico, sin el bullicio de la gente.
  • Respirar el aire puro.
  • Tocar hierba, tierra, naturaleza y no solo el asfalto o la tierra del parque que hay en la ciudad.
  • El camión de congelados que viene cada semana para que compres lo que necesitas porque el super más cercano esta a media hora en coche (que no es una burrada, lo sé, pero para gente mayor es una lata).
  • El calor que la «lareira» (no se traducir esta palabra al castellano, si alguno sabe dejádmelo en comentarios), es el lugar donde haces fuego con leña y calientas toda la casa.
  • La comida, eso si es comida de verdad, la mayoría de la propia casa y no procesados.
  • Los cuentos, disfrutar de las leyendas que tus abuelos (y gente mayor en general) te cuentan, que luego tu contarás a tus hijos y nietos.
  • El no tener cobertura en casi ningún lado.
  • La lista en infinita, pero vamos a dejarla aquí.

En resumen todos necesitamos escapar de la ciudad, sea grande o pequeña y dejarnos llevar por el campo y la naturaleza.

¡Hasta aquí el post de hoy!

En la próxima entrada hablaré de

Espero que os haya gustado la entrada, dejadme en comentarios vuestras escapadas o vuestros planes para la próxima escapada.