Vamos a sincerarnos…

Buenos días amorcetes!

Hoy he querido hacer una minientrada un poco diferente, queria expresarme con vosotros, compartir un poco mis sentimientos en este punto de mi vida.

Para empezar, decir que he conseguido dos logros, dos logros muy trabajados.

He estado preparando dos oposiciones, me he presentado a las dos, y… ¡He aprobado las dos! Además con buena nota ambas (no opto a plaza porque todavía no tengo tiempo trabajado, pero es un buen comienzo).

Aunque no todo son buenas noticias, me he dado cuenta de que soy muy exigente conmigo misma. A pesar de las notas que he obtenido, no he podido alegrame al 100%, en mi mente siempre esta presente que podría hacerlo mejor, que algunos fallos que tuve son evitables.

He pensado que compartir esta situación podría ser bueno, tanto para la gente que lea esto, como para mi al estarlo exteriorizando.

Tambien estoy pasando por una buena situación laboral y personal.

Pienso que a veces, cuando todo va bien, nos castigamos a uno mismo, saboteandonos y fustigandonos por pequeñas cosas, que al final son irrelevantes.

Podríamos haber hecho mejor ciertas cosas? Seguro.

Podemos cambiar el pasado? No.

Entonces debemos relativizar, siempre podemos mejorar cosas.

Y hay que ser consciente de que siendo críticos con nosotros es como conseguimos sacar nuestra mejor versión.

Pero con cuidado, no magnificar la situación, ni sumirnos en un pozo de autodestrucción.

En conclusión, ¿Las cosas podrían ser mejores? Pues claro. ¿Las cosas podrían ser peores? Sé de buena tinta que también.


Esto es todo, espero que os haya gustado esta mini confesión.

Un saludo!